
Aunque usted no se lo crea
En una ciudad italiana
La gente, muy feliciana,
Con naranjas se pelea.
La ciudad se llama Ivrea
Y lo hacen por tradición
Y también por diversión
En vez de besos y abrazos
Se agarran a naranjazos
Sin ninguna compasión.
En los tiempos medievales
Los plebeyos se quejaban
De la basura que daban
Los señorones feudales.
Por eso estos festivales
Son de ese tiempo reflejos
Van los jóvenes y viejos
Y de esta fruta tan rica
Todo el mundo se salpica
Con semillas y gollejos.