Sunday, May 30, 2010

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Thursday, May 20, 2010

Mariel. Treinta Años. La Embajada. Los Servicios Sanitarios


Más o menos para el tercer día ya estabamos familiarizados con la gente que teníamos alrededor.
A nuestro grupo de seis se había sumado una familia de tres: Papá, Mamá y un niño de 15 años bastante alto. Esta familia había llegado desde la provincia de Las Villas. No sé como se enteraron, pero llegaron a tiempo y traían una maleta grandísima de madera que ocupaba su buen espacio. También teníamos una pareja gay del otro lado de la areca y un mulatico, cuyo nombre no recuerdo, pero con quien en aquel momento hicimos pacto de amistad eterna y todo tipo de planes para encontrarnos una vez en libertad.

La pizza que trajo Joseph el día que salió y regresó, por supuesto no duro ni lo que un merengue en la puerta de un colegio. Pero los caramelos, el azúcar y el chocolate tratamos de consumirlos poco a poco porque eran nuestra única fuente de energía. Bueno, los caramelos se los dimos casi todos al nene de 15 años. El azúcar y el chocholate los tomábamos como una dosis medicinal, cada tres o cuatro horas una cucharadita para cada uno.

El asunto del baño no se solucionó hasta el tercer día. Mientras tanto, la gente seguía orinando en el cuarto aquel, que se desbordaba de orine y este comenzaba a correr por todo el pasillo lateral de la embajada hasta el frente. Por el dia no habia problema pero por la tarde, cuando cambiaba el viento, el olor a orine mezclado con tierra y sabe Dios que otras sustancias, no se podía soportar.

Yo no sé como los demás se arreglaron con el número dos, pero para mi era como si esa necesidad fisiológica no existiera. Si yo no tengo privacidad y comodidad para esa función, mi cerebro no dispara la orden. Así me pasaba en las escuelas al campo. Cuando ibamos con la Escuela al Campo, un plan que hizo la revolución en el que enviaban a los estudiantes a trabajar al campo por uno o dos meses para que contribuyeran al proceso de producción, yo no iba al
baño durante los primeros 15 días. Los baños eran letrinas; un cajón de madera con un hueco en el suelo. El papel lo tenías que llevar tú de tu casa y ahí no había cadena que halar, por lo tanto, aquellos huecos despedían el mas terrible olor. Yo resolvía el problema de enfrentarme a eso muy fácilmente. No iba. Claro, a los quince días me empezaban unos retorsijones que pa qué...y no me quedaba más remedio que ir, pero en esas circunstancias, cualquier hueco era bueno.

Este párrafo que seguramente no les ha proporcionado las mejores imágenes, era necesario para explicar como me las agencié para no complicarme la vida por la ausencia de un inodoro decente.
Durante los 10 días que estuve allí no me hizo falta.

Pero para al tercer día, (que alguien me corrija si fue antes o después) al gobierno no le quedó más remedio que colocar unas letrinas en la calle adyacente a la embajada - por el extremo contrario a donde estabamos nosotros - porque estaba a punto de reventar una epidemia por culpa del arroyuelo fétido cuya fuente era el bañito fulano aquél.

Algunas personas no querían salir porque tenían miedo que los arrestaran estando fuera de la embajada, pero nosotros salimos porque no aguantábamos las ganas ya. Las letrinas eran nuevecitas, de madera clara y estaban limpias. También instalaron una tienda de campaña como enfermería, para atender algunos casos. Enrique me dijo que me hiciera la que me dolían los ovarios para ver si podíamos encontrar la manera de llamar a la casa. Pasamos por la enfermería, yo dije que me dolían los ovarios y...que si había algun teléfono por ahí...Me dieron dos aspirinas, me dijeron que no había teléfono y la enfermera vestida de militar nos preguntó a los dos por qué estabamos allí, tratando de ver si nos arrepentíamos. Le dijimos que porque nos queriamos ir del pais y con la misma entramos de nuevo y regresamos a nuestro rincón,

Para entonces comenzaba el murmullo de que si venían las visas.

Continuará

(Perdonen la demora en la continuación. Estoy trabajando duro con lo del censo y termino muy agotada, pero aquí seguiremos que queda mucho por contar. Saludos)


(Esta historia continúa AQUI)



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Sunday, May 9, 2010

FELIZ DIA DE LAS MADRES


Regreso el Lunes con la historia del Mariel. Saludos

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Wednesday, May 5, 2010

Mariel Treinta Años. La Embajada...qué era aquello!



Una vez que estuvimos todos del otro lado de la cerca, me tomé un segundo para mirar el panorama. Estabamos en en patio interior de la embajada, entre los dos edificios que la componían. Había tanta gente que todos estabamos de pie, sin poder hacer un espacio para sentarnos. Estábamos nerviosos pero contentos. Lo que fuera que era aquello, lo enfrentaríamos. Y para ello contábamos con el apoyo de un montón de gente más, todos aquellos que nos rodeaban, entre los cuales no tardé en distinguir al pintor que estaba pintando mi casa en el momento que llegó mi tío con la noticia de lo que había pasado en la embajada. Nos dio risa encontrarnos allí. Al parecer Enrique y yo no fuimos los únicos que "paramos la guataca" cuando el tío leyó aquella noticia increíble, pero cierta.

Nos fuimos desplazando lentamente hacia la pared del segundo edificio. Aquella noche no dormimos, por supuesto, no teníamos cómo. Recuerdo que tomábamos turno para sentarnos porque el espacio para tal lujo era muy limitado. Durante la noche la gente se dispersó un poco porque algunos se encaramaron en los techos y hasta en los árboles y otros (mujeres y niños) entraron en la casa. De alguna manera logramos asegurar aquél espacio contra la pared del segundo edificio, entre una areca grande que nos daba sombra y una mata de papaya que más tarde nos sirvió de alimento.

Recuerdo que cuando tuvimos sed, apareció una jarrita plástica que se pasaba de mano en mano para que la gente tomara agua. El agua venía de unas tuberías que bordeaban la embajada. Esa noche nadie pensó en ir al baño, ni en comer ni en ninguna de esas necesidades humanas. Estábamos tan satisfechos con haber logrado dar el primer paso para conseguir aquél sueño, que todo lo demas era secundario.

Lo único que no cesaba de apuñalarme el alma era saber el dolor y la preocupación de mi madre y mi hermana. Pero finalmente el instinto de supervivencia en medio de aquel espectáculo surrealista que estabamos viviendo, superaba mis angustias.

Al amanecer del segundo día ya teníamos aquél espacio vital asegurado. Estábamos todos sentados de espalda a la pared con los pies estirados. No podíamos movernos de allí para no perder aquella posicioón privilegiada. De nuestros pies para allá había un gran grupo de gente, amontonados en el patio interior, sin ninguna pared, ni matica que los protegiera del sol. La lluvia, a pesar que era el mes de abril, quedó suspendida de nubes milagrosas y no cayó ni una gota durante los diez días que estuvimos en la embajada. Pero la gente, para protegerse de los inclementes rayos de sol, rápidamente montaron casitas de campaña con sábanas blancas.

Con el sol del segundo día pudimos ver con más claridad todo a nuestro alrededor. Había gentes de todos tipos, de todas las edades, de todas las razas, de todas las procedencias sociales, de todas las ocupaciones y desocupaciones, niños de pecho, ancianas en sillas de ruedas, pioneros, militantes, militares, estudiantes, doctores, artistas, en fin, la más perfecta representación de todo el país, allí presente, manifestando el unámine descontento con la revolución y sobre todo, su máximo lider.

Continuará

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Wednesday, April 28, 2010

Atchoó


Resucité de una gripe. No una cualquiera. Fue una de esas gripes nuevas, que dan fiebre y una tos que parece que uno suelta cachos de pulmones con cada tosío. Hasta me atrevi a someterme a la tortura de un pinchazo de penicilina. Me dolió, ñó! cantidad. Ya se me había olvidado como dolía eso. Cuando era pequeña y padecía de la gargante me pusieron penicilina como loco. Quizás por eso no me funcionó esta vez. En fin...el día que me levanté sin apretazón en el pecho ni dolor de cabeza me pareció que habia nacido de nuevo.. Si la ven por ahí...huyan!


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Monday, April 26, 2010

Un café?

He estado muy ocupada y andando muy a prisa en estos últimos tiempos, aunque aun no tengo ocupación y tampoco he llegado a ningun lado. Esa es la razón por la que casi no aparezco por mi propia página y aunque la razón no sea muy sustancial...es una razón.

Por eso me las voy a dar de Internet Café que son esos lugares que uno va y se compra un café y se sienta con su laptop o usa una computadora del Café y navega un poco por la red, contesta correos y actualiza su blog con alguna cosa breve, porque no se puede estar tanto rato que siempre hay alguien esperando.


Aquí, aunque no hay nadie esperando y el café me lo hago yo, tengo que apurarme pues tengo muchas trivilidades que resolver.
Este es el saludo de hoy. Mañana comienzo un segundo entrenamiento para el Censo 2010. Al menos voy a hacer historia.

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Friday, April 2, 2010

El gran crossover del perrito cubano inmigrante

Todo el mundo sabe que los Chichuahuas son oriundos de México, los Pastores Alemanes de Alemania y los Afghans Hounds de Afganistan. Estas son tres razas muy distintivas que contribuyen al orgullo patrio de cada uno de sus respectivos países.


Sin embargo, pocas personas saben que el Havanese el perro nacional de Cuba y es la única raza nativa de la isla.


El popular DJ cubano de la estación Clásica 92.3 FM, que tiene un pastor alemán y ha tenido perros toda su vida nunca habia oído hablar de esa raza. Su vecino enseguida contestó que si, que él conocia el Havanese, pero al preguntarle si sabía de donde venía la raza contestó, “ ¡Ah, esos vienen de China!”


Casi ningún cubano de los entrevistados para este artículo conocían la conexión entre Cuba y los havaneses. Gus Garrincha, el ilustrador de este artículo, fue el único que enseguida lo identificó como el Bichon Havanero, como le llaman en Cuba.


El interés de Sofia Elena Daniels, una niña de nueve años, residente in New York, fue lo que inspiró este artículo. Sofia Elena vio la historia de los Havaneses en el programa “Dogs 101” de Animal Planet y quedó cautivada por el gracioso perrito. “Ella es experta en perros”, comentó su mamá, Mary, una inmigrante cubana. “La historia del perrito cubano la impresionó tanto que fue a la biblioteca para investigar todo lo sobre la raza.”


La facinante historia de los Havanese se remonta a la colonización de Cuba por los españoles. Algunos perros venían en los barcos que salían del Puerto de Tenerife , (como consta en los manifiestos de los barcos), que era una de los pocos puertos abiertos para el comercio con La Habana en ese entonces. El perro de Tenerife, un can de la familia del Bichon, se considera el ancestro del Havanase.


El Perro de Seda Habanero, como se le llamó en un principio por su pelo abundante y sedoso se desarrolló en Cuba sin mucha influencia del exterior. Rapidamente se aclimató a la temperature tropical de la isla, en gran parte precisamente porque su pelo profuso y suave lo protégé contra el calor.


Con su gracia natural y su temperamento afectivo, el Havanese rapidamente se convirtió en favorito de la aristocracia cubana. De su papel de perro mimado de la aristocracia luego se convirtio en un gran perrito de compañia, excelente con los niños y hasta vigilante y protector del hogar.


Unos pocos havaneses llegaron a los Estados Unidos en la década del 60, acompañando a sus dueños que huían del gobierno comunista. A finales de la década del 70 algunos criadores de perros habían conservado la raza y así comenzaba un nuevo ciclo en la historia de los Havaneses.


En 1996, The American Kennel Club, reconoció al Havanese como una auténtica raza. Según aparece en las paginas del AKC, “Todos los Havaneses del mundo, exceptuando los de los paises de la “cortina de hierro” y los que quedan en Cuba, proceden de esos 11 pequeños inmigrantes cubanos.”

Vea los lindos Havaneses compitiendo en el 2010 Westminster Dog Show.


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